Se prefiere hablar de nacimiento antes que de creación porque la creación no supone antecedente alguno, se prefiere denominar este acontecimiento como nacimiento, porque fue algo pensado, esperado. De hecho, el nacimiento del CONESA tuvo como antecedentes el Servicio Inspectorial Pastoral (SIP, 70 – 87); la Comisión Inspectorial de Pastoral Escolar (CIPE, 87 – 97) y es el 7 de noviembre de 1997 cuando los Directores SDB y algunos educadores seglares con la aprobación del P. Esteban Ortiz, inspector de los salesianos en el Ecuador, se resuelve estructurar una instancia de animación, reflexión y comunicación educativa llamada Consejo Nacional de Educación Salesiana, soñando que un día los establecimientos salesianos se constituyan en un Sistema Nacional de Educación Salesiana. De ahí que en broma, se dice que se pretendió estructurar el SINESA pero era indispensable empezar estructurando el CONESA.
Cuando se trata de encontrar el sentido de los procesos, es más sensato hacerlo mirando el pasado con actitud crítica y ojos limpios. Y es en la historia donde constatamos momentos de crisis, continuidades y novedades fraguadas en el compromiso con la juventud ecuatoriana, sin olvidarse en ningún momento por aquellos destinatarios que tienen menos oportunidades. La crisis de los años sesenta estuvo influenciada por las innovaciones provocadas por el Concilio Vaticano II que puso, especialmente a los salesianos en formación frente al dilema: educación ó evangelización, pues veían que en el contexto escolar solo se instruía; la década del setenta estuvo marcada por la preocupación vocacional, existían los colegios vocacionales ó aspirantados, también nacen experiencias educativas alternativas al servicio de la población Shuar – Achuar y al servicio de la población Kichwa, como concreción de la opción por los pobres. La década del ochenta la opción compromete a los salesianos con un fenómeno social emergente, se trata de salir al encuentro de los chicos de la calle y en el 90 se opta por la presencia educativa – pastoral en la educación superior.
Cómo no valorar aquellas reuniones apasionadas que realizaban los directores salesianos para analizar la situación estructural y local del sector escolar. A la cabeza de esta comisión estuvieron: P. Iván Zanovello, P. Luciano Bellini, P. Bolivar Jaramillo, P. Antonio Hernández y el P. Jorge Ugalde. El análisis era agudo, los sueños eran ambiciosos pero una vez que volvían a sus sitios de trabajo, todo continuaba igual bajo una practica eminentemente local. Las expectativas de la CIPE en sus últimas reuniones eran tres: firmar un convenio macro con el gobierno y el Ministerio de Educación; tener un proyecto educativo pastoral para toda la inspectoría y comprometer a la Universidad Politécnica Salesiana para contar con su asesoría pedagógica.
Estas expectativas constituyeron el mandato para el naciente CONESA presidido por el P. Jorge Ugalde Paladines quién jugó un rol pionero, pues desde una visión cosmopolita inspirada en el magisterio salesiano y de la Iglesia y desde el conocimiento de la realidad educativa ecuatoriana posibilitó una proyección participativa durante el primer quinquenio (1997 – 2002). El segundo quinquenio presidido por el P. Rafael Bastidas asumió los procesos iniciados y los potenció al punto que el CONESA ha conquistado la credibilidad de la mayoría de salesianos y educadores/as seglares.
Durante la XIX Asamblea General del CONESA fue grato escuchar las expresiones alentadoras y las voces de alerta respecto al trabajo que realiza este organismo. El P. Jaime Calero expresó su satisfacción por este “ensayo de sistematización” y sugierió se escriba y socialice esta historia porque está seguro que los padres de familia podrían entusiasmarse, los docentes conocerían un poco más y los jóvenes descubrirían muchos valores. Este proceso podría tener una fuerza de convocatoria para continuar mejorando la educación salesiana.
El P. Néstor dijo que era muy satisfactorio “ver al CONESA cuyo crecimiento se parece a ese granito de mostaza que se ha vuelto un árbol arbusto y fecundo”. Este recorrido permite proyectarse; muchas veces es necesario retroceder un poquito para tomar impulso por eso vislumbra como posibilidad pendiente la estructuración Sistema Nacional de Educación Salesiana (SINESA). Aspiración que podría hacerse realidad mediante una Dirección de Educación Salesiana.
Sor Consuelo Chiriboga, fma, reconoce el valor del trabajo que ha realizado el equipo del CONESA en favor de la formación docente y el aporte de la Inspectoría para con la educación fiscomisional en el Vicariato de Méndez. Elogia el proyecto de formación básica de Seglares por considerarlo eficaz en la generación de una mentalidad más salesiana caracterizada por la actitud de búsqueda y cultivo permanente.
El P. Hipólito Montahuano, percibe este recorrido como “la historia de un proceso de corresponsabilidad entre SDB y Seglares”. Se ha constatado en los Seglares una creciente participación y sentido de pertenencia. Conviene tener en cuenta - afirma - que la mayoría de los frutos brotaron de las semillas que fueron sembradas en las Asambleas.
La presentación refleja hechos verdaderos, afirma el P. Benito Del Vecchio y él recuerda que en la década del 70, justamente en ese mismo salón se creó el Centro de Formación Regional Salesiana. Fue el P. Edmundo Vecchi quién presentó un informe que expresaba la incompatibilidad entre lo escolar y lo pastoral; al mismo tiempo presentó la dimensión eclesial de la escuela llegando a la comprensión que la escuela salesiana revive la presencia salvifica de Cristo, la misma que, en definitiva da sentido a la vida religiosa. Advertía que, si bien los seglares han asumido su misión en la Iglesia, lo han de hacer de manera testimonial, pues en la vida de pareja, ó se salvan juntos ó se condenan juntos.
El Padre Jorge Ugalde certifica que el CONESA en la realización de los procesos tuvo como referencia las orientaciones del Magisterio de la Iglesia y del Magisterio Salesiano a través de los encuentros regionales y continentales de educación salesiana. “Lo que importa es el espíritu que nos anima a todos, es Cristo, por eso nuestro trabajo se ha vuelto un apostolado”. No hemos de olvidar que las crisis generan obras importantes, trascendentales. Un cambio significativo constituye la participación de los Seglares, por esto ellos no deben sentirse menores de edad porque todos somos discípulos y misioneros. Ahora, deberíamos asumir como referencia la Conferencia de Obispos que se realizó en la Aparecida – Brasil. “Recordemos que lo expresado por el Magisterio, no es opcional, es mandatario”.
“Ciertamente la memoria genera optimismo” afirma el P. Francisco Gómez pero comparte su grave preocupación sobre la significatividad de la educación salesiana haciendo notar que los retos sociales de este tiempo son mayores y corremos el riesgo de estar sosteniendo una educación elitista, ¿hasta qué punto estamos contribuyendo a la formación de la conciencia crítica? ¿Cuál es el sentido del aprendizaje del inglés?, ¿qué hacer con una educación masificante y de un crecimiento cuantitativo que no se detiene?
Anteriormente, el P. Benito se refirió a la dimensión eclesial de la escuela y ahora completa su pensamiento afirmando que la fe es un don. por tanto, trabajar en nuestros colegios es un acto de fe. Demasiado optimismo podría marearnos haciéndonos perder el poder de hacer lo que se debe. Es necesario ayudar a despertar la simpatía por Don Bosco, hay que cultivar un ambiente donde se pueda hablar de todo esto, sobre todo en contextos donde hay algunos profesores con mentalidad de la UNE, otros que demuestran indiferencia y quienes vibran con las orientaciones salesianas que difunde el CONESA.
Siguiendo la misma línea de reflexión, el P. Felipe Bustamante dice que así como han habido SDB y Seglares quienes han apoyado, también hay quienes no están suficientemente empapados y pregunta ¿a partir de qué situación se decidió que los seglares asuman cargos directivos?, sabiendo que hay docentes que no se han identificado con la educación salesiana.
“La presentación de esta memoria histórica, para quienes estamos tomando la posta, es la demostración del dinamismo, motivación, actualización que ha impreso el CONESA en el sector escolar, favoreciendo la participación corresponsable”. (P. Nahum Tapia).
Y con preocupación, dice Jorge Narea que en Guayaquil corren rumores contrarios a la educación particular. Considera que los orígenes del CONESA estuvieron intuidos desde hace más de cien años de presencia salesiana; este organismo constituye la síntesis en el presente y suscita mucha esperanza. Nos preocupa la actitud de indiferencia y apatía de algunos docentes. Es necesario expresar nuestras inquietudes ante la Asamblea Constituyente.
En fin, las expectativas y aspiraciones se están cumpliendo gracias a un trabajo procesual y participativo inspirado en varios principios: la corresponsabilidad entre SDB y Seglares, el cultivo de la mentalidad proyectual mediante la formación conjunta y permanente buscando crecer en significatividad. Se espera que en los próximos años, esta instancia no olvide su misión y rol animador, de tal forma que los jóvenes lleguen a ser honestos y solidarios ciudadanos porque son buenos cristianos.
¡¡¡FELICIDADES A TODOS QUIENES CONFORMAN EL CONESA!!!!! |